sábado, 7 de mayo de 2011

Palabras de Felipe Guerra

Algunas ideas de solidaridad en días de hambre

Siempre he entendido a la solidaridad como una relación mutua, recíproca y desinteresada que surge desde las honestas convicciones de nuestra voluntad rebelde. Así la he vivido y desarrollado en la calle y así creo que se desenvuelve de forma fértil, nos encontremos donde nos encontremos.

Es dentro de la necesidad de solidarizar donde existen momentos cruciales, y quizás más extremos, como cuando los prisioneros utilizamos nuestros cuerpos como trincheras, en el desarrollo de instancias jurídicas “claves”, sentencias, condenas u ofensivas por parte de los carceleros. Pero el desafío esta en saber entender y superar la exclusividad en las lógicas y tiempos impuestos por los ritmos procesales para apoyar. El encierro de cualquier compañero es un motivo suficientemente fuerte y constante para no permanecer inmóvil o indiferente… este desafío sigue presente y nos llama a superarlo. La realidad global de la represión nos habla con su inconfundible idioma: cadenas, rejas, sentencias, condenas mediáticas y procesos judiciales. En México se encuentran Abraham, Braulio y Adrian Magdaleno, este último recientemente trasladado como represalia; l@s compañer@s que permanecen recluidos en las prisiones Suizas; los distintos revolucionarios en Grecia: miembros de la Conspiración de Células del Fuego, y quienes se encuentran acusad@s bajo el mismo caso enfrentando, durante estos días, un juicio en su contra, la condena contra G. Dimitrakis, la morbosa venganza del poder contra Simos Seisidis y el resto de prisioner@s que dignamente enfrentan su encierro; en Francia el poder no da tregua en su revancha de papeleos para prolongar los castigos contra Jean Marc Roullian y Georges Cipriani; el estado italiano y su ultima campaña represiva contra el entorno anárquico… y tantos pres@s que desde cualquier parte del mundo no son olvidad@s.

En estas tierras tampoco podemos pasar desapersibida la realidad del resto de los prisioneros revolucionarios esparcidos por las distintas cárceles de la democracia chilena: Patricio Gallardo, Alejandro Rodriguez, Alberto Olivarez, Sergio Vazquez, Claudio Melgarejo, Juan Aliste, Esteban Huiniguir, Marcelo Villaroel, Freddy Fuentevilla, Rodolfo Retamales, Francisco Solar, Felipe Guerra, Omar Hermosilla, Carlos Riveros, Camilo Perez, Andrea Urzua y Monica Caballero.

Tras las rejas llegan los gestos de apoyo, quizás el único alimento real en estos días de ayuno prolongado, de todos lados del mundo los afiches, murales, tomas, lienzos, actividades, rayados y el fuego hablan la lengua que se entiende sin dificultad alguna, aquella que traspasa todas las cámaras de seguridad y esta a un cercano latido de distancia.

Pero l@s secuestrad@s por el estado escribimos, hablamos, tratamos de comunicarnos, reflexionamos, y con gestos de lucha y dignidad nos expresamos, cada cual desde su particularidad.

Un fuerte saludo a quienes no nos abandonan en el olvido, quienes no dejan que la maquinaria carcelaria y jurídica nos devore, quienes miran con la sincera óptica de solidaridad a nuestro encierro… por que no sólo son procesos jurídicos contra sujetos concretos sino contra el mismo germen de cuestionar la autoridad y no aceptar este mundo de explotación construído a su medida.

Fines de un hambriento abril 2011

- Felipe Guerra, preso político antiautoritario

LIBERTAD DE EXPRESION

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